Primera conversación de cuarenta minutos
Antes de proponer cualquier cosa, escucho cómo funciona hoy la operación. Pregunto quién decide qué, con qué dato y en qué momento. No hay presentación comercial: es una charla para entender si el problema real está en las herramientas, en los traspasos entre áreas o en la forma en que se aprueba. De ahí sale una idea inicial de por dónde empezar y si tiene sentido seguir.